Desde 1991, cada 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes para concienciarnos sobre esta grave enfermedad cuya incidencia en el mundo aumenta año tras año. En este artículo os explicamos por qué el lema escogido para 2016, “Ojo con la diabetes”, es un lema acertado que se corresponde con la enorme escala del problema.

 

Diabetes: cifras para concienciarnos sobre la prevención temprana

 

La diabetes es una enfermedad que, por su prevalencia en el mundo, la Organización Mundial de la Salud ya ha calificado como pandemia global (leer el Informe mundial sobre la diabetes, publicado en abril de este año). Según datos de la Federación Internacional de Diabetes (FID), hoy en día, 415 millones de personas adultas tienen diabetes (en España, un 14 % de la población), y se estima que esta cifra se incremente a 642 millones en el año 2040. Otro dato relevante es que uno de cada dos adultos con diabetes está sin diagnosticar (la mayoría de estos casos son de diabetes tipo 2, que no cesa de aumentar en casi todos los países) y muchas de estas personas ya sufren complicaciones asociadas a la enfermedad en estadios avanzados (la diabetes, en sus primeros estadios, presenta síntomas que suelen pasar desapercibidos): enfermedad cardiovascular, enfermedad renal, neuropatía o /y retinopatía diabética; una patología que es la principal causa de ceguera en el mundo (más de una de cada tres personas con diabetes desarrollará pérdida de visión).

Diabetes: qué es, síntomas, prevención y enfermedades asociadas

Las cifras son preocupantes, pero en lugar de alarmarnos, deberían servir para concienciarnos sobre la importancia del diagnóstico temprano, el cual posibilita iniciar los tratamientos adecuados que evitan las graves complicaciones que se presentan en las etapas avanzadas de la diabetes.  Antes de hablaros de la retinopatía diabética, de cómo se manifiesta y de cuál es su tratamiento, vamos a explicar brevemente qué es la diabetes.

Qué es la diabetes

 

Nuestro cuerpo necesita insulina (una hormona que regula el nivel de azúcar, o glucosa, en la sangre) para transformar la glucosa en energía. Hablamos de diabetes tipo 1 cuando el páncreas no la produce, y de diabetes tipo 2 cuando no produce la suficiente o cuando el organismo no la procesa, lo que provoca niveles excesivos de glucosa en sangre. Tanto las personas con diabetes de tipo 1 como las personas con diabetes de tipo 2 corren el riesgo de experimentar complicaciones que pueden poner en riesgo su vida. Estas complicaciones, sin embargo, se pueden prevenir o retrasar manteniendo los niveles de glucosa en sangre y los de la presión arterial y el colesterol dentro de parámetros lo más normales posible, mediante una combinación de dieta y actividad física e, incluso, con medicación.

La diabetes y la retinopatía diabética: causas, prevención y tratamiento

 

Los factores de riesgo y los síntomas silenciosos de la diabetes

 

Los principales factores de riesgo de la diabetes son el sobrepeso y la obesidad, la falta de ejercicio físico y la mala alimentación. En las fases iniciales de la enfermedad, los síntomas, como comentábamos antes, suelen pasar desapercibidos. Algunos de ellos son: micción frecuente, pérdida de peso, sed excesiva, falta de energía y visión borrosa.  En las fases más avanzadas de la enfermedad, algunas de las complicaciones pueden ser: ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, amputación de piernas, daños neurológicos y pérdida de visión (retinopatía diabética).

La diabetes y la retinopatía diabética

 

Qué es la retinopatía diabética

 

La retinopatía diabética es una enfermedad que afecta los pequeños vasos de la retina como consecuencia de su exposición a un aumento de glucosa en sangre durante un periodo de tiempo prolongado. Actualmente, la retinopatía diabética es la primera causa de ceguera entre adultos en edad laboral en el mundo occidental, y su prevalencia aumenta con la duración de la diabetes y la edad del paciente.

 

La retinopatía diabética: causas, prevención y tratamiento

¿A qué se debe la pérdida de agudeza visual?

 

La pérdida de agudeza visual es un proceso de etiología compleja y multifactorial. Las causas más importantes son:

  • La alteración en las paredes de los vasos:  se hacen más permeables, provocando la fuga de suero al espacio extracelular, lo que puede provocar edema macular (encharcamiento de la retina, en la zona de visión central), cuya prevalencia está en torno al 10 % de los casos.
  • La oclusión capilar: produce, entre otras consecuencias, activación del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) y  proliferación  de vasos sanguíneos anómalos (neovasos) que tienden a romperse y sangrar. Entre las secuelas de estos neovasos cabe destacar: hemorragia vítrea, desprendimiento de retina y glaucoma.
  • Procesos inflamatorios.

 

Clasificación de la retinopatía diabética

 

Según el estadio de la enfermedad, la clasificamos de la siguiente manera:

  • Retinopatía diabética no proliferativa (fase temprana)
  • Retinopatía diabética proliferativa (fase más avanzada)

 

¿Cómo se manifiesta la retinopatía diabética?

 

La retinopatía diabética se manifiesta con pérdida progresiva de agudeza visual, moscas volantes, etc. La pérdida de visión suele aparecer cuando la enfermedad ya está avanzada, por este motivo es de vital importancia realizar periódicamente una revisión del fondo del ojo.

Aunque la velocidad de progresión de la retinopatía diabética varía de un paciente a otro, para retardarla, es primordial, en todos los casos, mantener un buen control de la tensión arterial, del nivel de azúcar y de los lípidos en sangre.

 

Fondo de un ojo con retinopatía diabética
 

¿Cómo se diagnóstica la retinopatía diabética?

 

Además del estudio del fondo de ojo (con en la lámpara de hendidura) debe realizarse un estudio con angiografía fluoresceínica y con OCT  (Tomografía de Coherencia Óptica). El tipo de pruebas a realizar en cada caso dependerá de la zona afectada y del estadio de la enfermedad.

 

¿Cómo se trata?

 

Hoy en día disponemos de los siguientes tratamientos:

  • Fotocoagulación con láser.
  • Inyecciones intravítreas (anti-VEGF, corticoides, etc.).
  • Vitrectomía.

 

 

¿Con qué frecuencia deben realizarse las exploraciones en pacientes con diabetes?

 

  • Diabetes tipo 1: raramente tienen retinopatía durante los primeros 5 años siguientes a su diagnóstico.
  • Diabetes tipo 2: un porcentaje significativo tiene retinopatía establecida en el momento del diagnóstico inicial y se les debe realizar una exploración oftalmológica en ese momento.
  • Embarazadas: exploración en el primer trimestre y luego a discreción del oftalmólogo.

Las revisiones posteriores deben realizarse anualmente si el fondo de ojo es normal. En caso de presentar retinopatía diabética, la frecuencia dependerá de la gravedad y de la amenaza de la función visual.