Son bien conocidos por todos los beneficios del ejercicio físico para nuestra salud. Como profesionales de la oftalmología no podemos sino insistir en la importancia que el deporte tiene para la salud, no solo desde el punto de vista físico sino también psicológico.

Para realizar un movimiento correcto es necesaria una información previa,  que en un  80-85%  es proporcionada por el ojo.

El campo de actuación de la  “VISIÓN DEPORTIVA“ comprende el estudio de la visión en la actividad deportiva, la prevención de las lesiones oculares secundarias a la práctica deportiva y  los accidentes que lesionen al globo ocular durante el deporte.

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 Hoy vamos a referirnos  a la importancia de la visión en la actividad deportiva y su papel capital en la ejecución  de los movimientos precisos indispensables en la actividad física.

La práctica deportiva implica, en la mayor parte de los casos, una constante atención visual. Tener una buena agudeza visual resulta esencial, no sólo para discriminar objetos sino para mejorar el rendimiento en cuanto a habilidades como el tiempo de reacción, la percepción de distancias o la anticipación.

Además, se estima que la mayor parte de las respuestas en el deporte son una réplica a estímulos visuales originados en el juego.

Determinar si existe  alguna anomalía visual previa  y la eventual influencia negativa que ésta pudiera provocar en la actividad  física  que se practique y su corrección  es esencial para la realización  de cualquier actividad deportiva y más si ésta es de competición.

Entre los métodos de corrección de los defectos refractivos en deportistas tenemos:

  1. Gafas:  la corrección con gafas en el deportista debe cumplir tres objetivos: la protección mecánica ante traumatismos, la protección frente a la luz y la corrección óptica.
  2. Lentes de contacto: presentan una serie de ventajas sobre las gafas en el deporte. Por ejemplo, una buena corrección del defecto óptico sin repercutir sobre el campo visual periférico, evitar reflejos y permitir más libertad de movimientos.
  3. Cirugía refractiva: la mejor opción, estará en función del tipo de deporte practicado y de las necesidades visuales para su ejecución.  Por tanto hay que individualizar cada caso y valorar sus necesidades visuales y las exigencias de la disciplina deportiva que practique.

VISIONCORE recomienda realizar revisiones oftalmológicas periódicas, cuya frecuencia dependerá de la edad, antecedentes personales, antecedentes familiares de alguna enfermedad ocular, la existencia de un  defecto refractivo o patología ocular. A aquellas personas que realizan alguna actividad físico o deporte profesional les aconseja un examen general  que incluya una exploración oftalmológica completa.

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