Cómo afecta el estrés a nuestro organismo

El estrés es una respuesta automática de nuestro cuerpo ante las situaciones que percibimos como desafiantes. Esta respuesta o activación natural de nuestro organismo, si no supera ciertos umbrales, es necesaria y positiva para poder reaccionar y adaptarnos a los cambios constantes de la vida. Sin embargo, cuando percibimos una de estas situaciones como excesivamente amenazante, cuando se produce un acontecimiento que nos hace pensar que va a requerir un sobreesfuerzo por nuestra parte que va a poner en riesgo nuestro bienestar o cuando el estrés se convierte en crónico, entonces, repercute negativamente en nuestra salud: las respuestas internas que se ponen en marcha afectan a, prácticamente, todo nuestro organismo; incluyendo los ojos.

El estrés crónico provoca cambios en el sistema nervioso autónomo y este, en forma refleja, causa cambios hormonales y químicos, así como alteraciones en los niveles de catecolaminas. Las catecolaminas constituyen el principal grupo de neurotransmisores del sistema nervioso. Si a consecuencia del estrés se producen en exceso, pueden originar hipertensión arterial. El sistema inmunitario queda afectado, el cerebro pierde su capacidad para bloquear ciertas toxinas, se producen cambios metabólicos, se acelera el proceso de envejecimiento de los tejidos, aumenta el número de mutaciones, se producen trastornos cognitivos y se activan mecanismos de autoagresión (enfermedades reumáticas).

 

Cómo afecta el estrés a la salud ocular

En función del grado de estrés, de su duración en el tiempo y de las características de cada individuo, las manifestaciones a nivel ocular varían. No obstante, las más frecuentes e importantes son:

  1. Mioquimias.
  2. Inflamación de los párpados (blefaritis).
  3. Afectación de la mácula, que es la zona más importante de la retina. A esta enfermedad la denominamos coroidopatía serosa central.
  4. Pérdida de visión.

 

1. Mioquimias o «tics»

Cómo afecta el estrés a la salud ocular_Mioquimias

Las mioquimias son un trastorno benigno que consiste en pequeños temblores o espasmos localizados alrededor de los párpados a causa del movimiento involuntario de los músculos de los párpados (fasciculaciones benignas). Muchos pacientes lo describen como un «tic». El fenómeno puede durar días o semanas y no se acompaña de ningún otro signo o síntoma.

Recomendaciones: si eliminamos excitantes, descansamos el tiempo necesario y realizamos un suave masaje en la zona, probablemente, contribuiremos a que desaparezcan.

 

2. Inflamación de los párpados (blefaritis)

Cómo afecta el estrés a la salud ocular: síntomas, trastornos y recomendaciones

La blefaritis —inflamación o infección de los párpados— es la enfermedad ocular más frecuente. Sus características y múltiples etiologías posibles, así como su solapamiento con otras entidades, como el síndrome de ojo seco, dificultan la estimación de su prevalencia.

La blefaritis puede clasificarse según su topografía y según su etiología:

Según su topografía:

Blefaritis anteriores: afectan la parte de la piel (cutánea) del borde palpebral.

Blefaritis posteriores: afectan la parte mucosa (conjuntiva) y la unión entre la parte cutánea con la mucosa.

Según su etiología

De origen inmunitario (blefaritis seborreica).

De origen infeccioso.

Los síntomas o molestias que manifiestan los pacientes son: enrojecimiento y quemazón ocular, párpados pesados e incluso disminución de la agudeza visual.

Entre los muchos factores de riesgo, se incluyen el estrés, la ansiedad y la toma de antidepresivos.

Recomendaciones: se recomienda la limpieza específica del borde de los párpados; en algunas ocasiones, tratamiento tópico antiinflamatorio y eliminar los problemas hormonales o psíquicos subyacentes.

 

3.Afectación de la macula (coroidopatía serosa central)

Cómo afecta el estrés a la salud ocular: síntomas, trastornos y recomendaciones

Es una enfermedad que aparece, principalmente, en varones sanos de entre 25 y 55 años de edad, sin enfermedades mentales y bien integrados socialmente. Los estudios nos dicen también que los individuos con personalidades «tipo A» que están bajo mucho estrés pueden ser más propensos a desarrollar retinopatía serosa central.

Determinados factores estresantes, como un divorcio, problemas económicos, accidentes o enfermedades importantes, pueden preceder a la presentación de la enfermedad. En algunos casos, si se resuelve el problema que ha causado la situación de estrés, en las semanas siguientes se produce una mejora de la agudeza visual.

¿En qué consiste?

Se caracteriza por la aparición de un desprendimiento seroso bien circunscrito de la retina sensorial y por una alteración de las funciones de barrera y de bombeo a nivel del epitelio pigmentario de la retina.

¿Cómo se manifiesta?

Los pacientes sintomáticos describen el inicio súbito de:

  • Visión borrosa
  • Micropsia (los objetos aparecen menores de lo que son)
  • Metamorfopsias (los objetos aparecen distorsionados)
  • Oscurecimiento de la zona central de la visión o disminución de la visión.

Evolución natural y tratamiento

El pronóstico visual de la coroidopatía serosa central es habitualmente bueno, excepto en los casos crónicos y recurrentes. La mayoría de los ojos con CSC (80-90%) experimentan reabsorción espontánea del líquido en un plazo de 3-4 meses. Habitualmente, se produce la recuperación de la agudeza visual, aunque se puede tardar hasta un año.

Entre el 40-50 % de los ojos sufren una o más recurrencias. Un pequeño grupo de pacientes puede tener una mala evolución visual.

Las directrices terapéuticas actuales indican que se puede observar a los pacientes al menos durante 3-4 meses y solo deben ser tratados (fotocoagulación con láser o terapia fotodinámica) en los casos en que:

  • El desprendimiento seroso persiste más de 3-4 meses
  • Defectos visuales por episodios previos
  • Signos crónicos
  • Necesidad ocupacional

 

4.Pérdida de la visión

Cómo afecta el estrés a la salud ocular

El estrés también puede producir la pérdida súbita de la visión. La etiología es muy variada, pero se presenta con mayor frecuencia en individuos con personalidad histérica porque manifiestan así un problema psiquiátrico. En estos casos debe descartarse que haya un problema orgánico (oftalmológico o neurológico) y, una vez excluida esta causa, la indicación sería acudir al psicólogo e intentar reducir el nivel de estrés.

 

¿Cómo podemos reducir el nivel de estrés?

Cómo afecta el estrés a la salud ocular: síntomas, trastornos y recomendaciones

  • Intentar eliminar o reducir los factores (estresores) que nos están provocando el estrés.
  • Si no podemos eliminar las situaciones estresantes, aprender a reducir nuestra respuesta a ellas practicando relajación, meditación o mindfulness (os recomendamos la lectura del este artículo).
  • Tener presente que la resiliencia no consiste en «aguantar» sobrecargas hasta el agotamiento, sino en saber recuperarse de los esfuerzos para poder rendir de manera óptima. Os recomedamos la lectura de un excelente artículo sobre el tema publicado en Harvard Business Review.
  • Ser asertivo: la asertividad es la habilidad personal que nos permite expresar directamente los propios sentimientos, opiniones y pensamientos, así como defender nuestros derechos en el momento oportuno y de la forma adecuada sin negar ni desconsiderar los sentimientos, opiniones, pensamientos y derechos de los demás.
  • Aprender a gestionar el tiempo.
  • Aprender a priorizar.
  • Aprender a manejar la frustración:  cuando nuestras expectivas no son realistas y somos demasiado perfeccionistas y exigentes con los demás y con nosotros mismos, esta actitud nos provoca una gran frustración.
  • Dormir las horas necesarias.
  • Realizar actividades que nos gusten, dedicarnos tiempo a nosotros mismos.
  • Establecer relaciones de calidad con los demás y no renunciar a nuestra vida social.
  • Hacer ejercicio: si es posible, al aire libre: hacer ejercicio puede mejorar la salud mental ayudando al cerebro a sobrellevar mejor el estrés, según las investigaciones realizadas sobre el efecto de los ejercicios en los neuroquímicos involucrados en la respuesta al estrés del cuerpo (leer el artículo Los atenuadores de estrés del cerebro).
  • Mantener una dieta sana.
  • Eliminar el consumo de drogas, excitantes, azúcar y cafeína.