Claves para el éxito de la cirugía de cataratas: guía para el paciente

Claves de la cirugía de cataratas: guía para el paciente_Clínica Oftalmológica Visioncore

El éxito de la cirugía de cataratas depende, en gran medida, de que todo el proceso preoperatorio y postoperatorio sea personalizado. Si usted está considerando operarse de cataratas, es conveniente que disponga de la información que contiene esta “Guía para el paciente“.

Dra. Alicia Verdugo_Clínica Visioncore

A partir de los 45 años la lente natural del ojo pierde su elasticidad y se pone rígida. A esto lo denominamos presbicia. A partir de los 60 años la lente se vuelve cada vez más opaca. A esto lo denominamos catarata. Las lentes intraoculares trifocales son una solución para los pacientes que sufren de cataratas y que desean minimizar el uso de gafas, pero también para los pacientes présbitas que trabajan mucho con el ordenador u otros dispositivos electrónicos. Además de tratar las cataratas y la presbicia, también permiten corregir el astigmatismo, la miopía o la hipermetropía en una sola intervención.

Dra. Alicia Verdugo, Directora Médica de Visioncore

La catarata suele aparecer en la edad madura (una vez superados los 60 años) y consiste en la pérdida de la transparencia del cristalino: la lente natural del ojo que se encuentra detrás de la pupila y cuya misión es enfocar las imágenes en la retina en las tres distancias principales (cerca, lejos, intermedia). El cristalino opaco se puede comparar con una ventana que se ha helado o empañado con vapor, lo que provoca visión borrosa progresiva.

La catarata es parte del proceso de envejecimiento natural que sufrimos con el paso de los años, aunque pueden existir otras causas: inflamaciones oculares, traumatismos, cambios en el metabolismo (como la diabetes), consumo de ciertos fármacos y las predisposiciones genéticas. La catarata congénita o infantil es aquella que se presenta desde el nacimiento o infancia, y afecta a un pequeño porcentaje de niños.

  • Visión borrosa progresiva.
  • Atenuación en el brillo y color de los objetos.
  • Mala visión nocturna.
  • Visión doble en un ojo.
  • Deslumbramientos en ambientes con iluminación muy intensa.
  • Es frecuente la fotofobia (sensibilidad a la luz).
  • Facilidad repentina para leer sin gafas cuando antes eran necesarias. Esto ocurre porque la catarata produce cambios refractivos en el cristalino.
  • Necesidad de luz más intensa para leer.
  • Si es pequeña y periférica, puede no interferir en la visión.

Sin embargo, los síntomas de las cataratas pueden ser similares a los de otras patologías oculares, o producirse simultáneamente con ellas; por lo que solo una exploración oftalmológica puede proporcionar el diagnóstico correcto y descartar otras patologías asociadas.

El tratamiento de las cataratas es la cirugía mediante una técnica llamada “facoemulsificación” (ultrasonidos) del cristalino opacificado. La cirugía de cataratas consiste en sustituir el cristalino opacificado por una lente intraocular.

El objetivo de la actual cirugía de catarata y presbicia es conseguir que el paciente obtenga la mayor calidad de visión e independencia del uso de las gafas. Para ello, el especialista debe escoger, para implantarla, la lente intraocular óptima que sustituya la catarata y corrija la presbicia y los defectos refractivos.

  • Monofocales: tras la cirugía, el paciente verá bien sin gafas de lejos, pero precisará uso de gafas para visión próxima e intermedia.
  • Multifocales: proporcionan más de un punto focal, lo que aporta buena calidad de visión de lejos y de cerca, permitiendo reducir defectos refractivos como la presbicia o vista cansada, miopía, hipermetropía y/o el astigmatismo.
  • Monofocales o multifocales tóricas: se utilizan para corregir el astigmatismo previo.
  • Lentes trifocales de última generación: son las más avanzadas, posibilitan una visión clara a todas las distancias.

Hasta hace poco, las lentes que se utilizaban en este tipo de cirugía eran las denominadas “multifocales” que, en realidad, eran bifocales: solo proporcionaban dos focos distintos, uno para la visión de cerca y otro para la visión de lejos. Estas lentes, además, presentaban algunas otras carencias, como la disminución de la sensibilidad al contraste y visión intermedia borrosa.

Actualmente, tras el implante anual de millones de lentes intraoculares en todo el mundo y gracias a la continua investigación dirigida a disminuir las complicaciones de la cirugía de catarata y mejorar los resultados de la calidad visual, los avances recientes nos permiten disponer de lentes trifocales y trifocales tóricas. Estas lentes son una solución para los pacientes que sufren de cataratas y que desean minimizar el uso de gafas, pero también para los pacientes présbitas que trabajan mucho con el ordenador u otros dispositivos electrónicos. Además de tratar las cataratas y la presbicia, también permiten corregir el astigmatismo, la miopía o la hipermetropía en una sola intervención.

En resumen, las lentes Premiun (trifocales/tóricas) están pensadas para aquellas personas que desean poder prescindir de las gafas a todas las distancias. No obstante, hay que puntualizar que, dependiendo de los hábitos y actividades de algunos pacientes, es posible que deban utilizar las gafas para alguna de las tres distancias.

  1. Dos potencias adicionales a las de la distancia (40 y 80 cm.).
  2. Una mejor visión intermedia con menos efectos secundarios debido a la difracción de luz de segundo orden y a una distribución de luz asimétrica.
  3. Las lentes trifocales se basan en el fenómeno óptico de la difracción: fenómeno característico de las ondas que consiste en crear diferentes focos gracias a la dispersión que experimenta la luz al atravesar la doble estructura de microescalones que tienen las lentes en su cara anterior.
  4. Una visión clara a todas las distancias, por lo que son una buena solución para obtener una independencia significativa de las gafas.
  5. Las curvas de desenfoque de estas lentes trifocales proporcionan una mejor visión a distancia en pupilas más grandes (4.5 mm) y, con pupilas más pequeñas, para otros puntos focales.
  6. Más independencia de la pupila que las bifocales, aportando la mejor agudeza visual con un tamaño de pupila de 2 mm.
  7. Las lentes intraoculares de última generación son lentes que, generalmente, se implantan mediante una cirugía de microincisión (menos de 2.4 mm de incisión). Esta técnica quirúrgica es mínimamente invasiva, lo que supone notables ventajas para el paciente: la cirugía es mucho menos traumática para el ojo, de modo que la recuperación también es más rápida.

Para un buen resultado visual, es necesario implantar la lente intraocular trifocal en un ojo sano que cumpla ciertos requisitos, por lo que es imprescindible realizar una evaluación preoperatoria completa y exhaustiva.

Además de la experiencia del cirujano, la clave del éxito de la cirugía de cataratas es que todo el proceso previo a la intervención sea personalizado, ya que no hay dos pacientes iguales (con las mismas características oculares y el mismo estilo de vida).

Estos 6 factores son claves para que el resultado de la cirugía de catarata y presbicia sea óptimo:

1.Expectativas:

En la primera visita con el especialista es muy importante que usted le traslade cuáles son sus expectativas para que el oftalmólogo le explique (tras realizarle las pruebas pertinentes) lo que la cirugía puede ofrecerle en su caso. Su tipo de profesión, sus prioridades en distancia de visión, estilo de vida, los deportes que practica, aficiones, así como cuántas horas al día pasa delante del ordenador, si conduce tanto de día como de noche, etc., es información que debe tenerse en cuenta a la hora de plantear la cirugía.

2.Historial médico:

El especialista también deberá estar informado sobre si toma alguna medicación y/o sufre otras patologías oculares como ojo seco, glaucoma, alteraciones de la mácula, etc.

3.Confirmación del diagnóstico:

Para confirmar el diagnóstico, además de realizar una serie de cuestionarios, se harán una serie de pruebas oculares que permitirán observar cualquier dato relevante, como si presenta desprendimiento de vítreo posterior, ambliopía, etc.

4.Cálculo preciso de las medidas de la lente intraocular a implantar y selección de la lente: 

La evaluación preoperatoria es clave en las mediciones, tanto para realizar el diagnóstico correcto, como para personalizar las lentes adecuadas para el paciente y optimizar aún más los resultados de refracción postoperatoria. Hay que poder evaluar con precisión, por ejemplo, el tipo de astigmatismo, la cantidad de astigmatismo corneal, la biometría, la longitud axial del ojo, aplicar correctamente los algoritmos en el cálculo, etc. Estos cálculos tan precisos requieren que el cirujano tenga una gran experiencia en la medición de las lentes, no solo en su implantación.

5.La intervención debe realizarla un cirujano experto:

El cirujano realiza una pequeña incisión (2,0 o 2,4 milímetros) en el ojo y con un instrumento de ultrasonidos disuelve el cristalino en minúsculos fragmentos. Posteriormente, aspira dichos fragmentos para retirarlos por completo. Una vez retirado el cristalino, coloca la lente nueva. A esta técnica mínimamente invasiva la denominamos facoemulsificación (por ultrasonidos) del cristalino opacificado.

6. Los cuidados postoperatorios adecuados también son muy importantes:

El paciente deberá seguir un tratamiento farmacológico (colirios antibióticos y antiinflamatorios ) durante las 4 semanas posteriores a la cirugía, evitar tocarse o golpearse los ojos y no hacer grandes esfuerzos físicos (no coger mucho peso) ni sumergirse en el mar o en piscinas, aunque podrá ducharse con normalidad.

Después de la intervención, el paciente deberá permanecer unas horas en su casa descansando. A la mañana siguiente, la mejoría visual ya es significativa y muchos pacientes hacen una vida prácticamente normal. Una semana después de la cirugía, los pacientes retoman su actividad casi con toda normalidad.

En la primera consulta se le realizará una historia clínica y estudio ocular completo. Es necesario dilatar la pupila para poder valorar además del segmento anterior, el cristalino y el segmento posterior.

Gracias a las nuevas tecnologías actuales, la evaluación preliminar exhaustiva de cada paciente aporta numerosos datos importantes para el diagnóstico certero, la indicación terapéutica adecuada y la selección de la lente intraocular óptima para cada paciente.

Las pruebas prequirúrgicas que realizamos en consulta durante la primera visita en Visioncore son las siguientes:

  1. Medición de la agudeza visual y refracción.
  2. Toma de la presión intraocular.
  3. Exploración con la lámpara de hendidura.
  4. Estudio de la película lagrimal: una película lagrimal insuficiente imposibilita obtener una buena calidad visual postoperatoria. En nuestra clínica le damos mucha importancia a la superficie ocular, por este motivo llevamos a cabo un estudio del ojo seco. Antes de la cirugía es importante mejorar la superficie ocular empleando desde tratamientos básicos ―con lágrimas artificiales sin conservantes― hasta sueros autólogos para los casos que lo requieran.
  5. Topografía corneal (Pentacam).
  6. Paquimetría corneal.
  7. Contaje de células endoteliales de la córnea.
  8. Tomografía de coherencia óptica del segmento anterior y posterior.
  9. Biometría (IOL Master): nos permite el cálculo preciso de la lente intraocular que va a sustituir al cristalino opacificado.
  10. Pupilometría.
  11. Exploración del fondo del ojo.
  12. En algunos casos: aberrometría , campo visual, etc.

En nuestra clínica realizamos estas pruebas con la tecnología más avanzada, ya que la precisión de este tipo de aparatología es fundamental para lograr optimizar los resultados de la calidad visual y refracción postoperatorias.

Una vez se le haya realizado esta exploración completa y el especialista determine que es candidato a la cirugía de cataratas, este le explicará con detalle el tratamiento indicado y en qué consiste la técnica quirúrgica. También le entregará el consentimiento informado.

El especialista le explicará con detalle los beneficios de la trifocalidad, así como el proceso de adaptación a las lentes trifocales: el proceso de neuroadaptación y la posible visión de halos alrededor de las luces, sobre todo, de las nocturnas (aunque estos halos, si se presentan, suelen ser temporales).

El estudio previo puede aconsejar, por ejemplo, implantar una lente monofocal en lugar de una trifocal si el paciente tiene un diámetro pupilar grande, ya que, en este caso, la persona sería más propensa a visualizar los halos que hemos comentado (las otras dos distancias focales, entonces, las proporcionarían las gafas progresivas).

Como todas las cirugías, la cirugía de cataratas no está exenta de riesgos. Las complicaciones pueden dar lugar a opacidades corneales, desprendimiento de retina y glaucoma, entre otras. Todos los procedimientos quirúrgicos oculares tienen un nivel de riesgo: desde no obtener el resultado deseado hasta niveles de pérdida visual variables. Su cirujano ocular le explicará los riesgos y beneficios de la cirugía de corrección de la vista, incluyendo aquellos específicos a sus propias circunstancias, en el momento de su consulta preoperatoria.

Al ser parte del proceso del envejecimiento normal de nuestro organismo, no se pueden prevenir. Sin embargo, su detección precoz permite valorar el momento óptimo para la realización de la cirugía. Se recomienda realizar revisiones oculares a partir de los 40 años.

En la actualidad, con los buenos resultados de la cirugía de la cataratas, se recomienda realizar esta intervención cuando la catarata interfiera con sus actividades diarias y no esperar a que la catarata avance, lo cual dificulta la cirugía y puede incrementar los riesgos de la misma.

Ya se está trabajando en el desarrollo de la aparatología que nos permitirá ofrecer al paciente una simulación preoperatoria del tipo de visión que le proporcionarán los diferentes tipos de lentes intraoculares, así como en la tecnología que permitirá evaluar preoperatoriamente los datos de comportamiento objetivos del paciente, lo que facilitará una mejor comprensión de sus necesidades visuales específicas. También se está desarrollando, utilizando la inteligencia artificial, un tipo de lente intraocular que se controla electrónicamente: se puede programar en remoto, personalizar al máximo y ajustar automáticamente el enfoque según la respuesta a los cambios pupilares del paciente.

El ajuste posoperatorio de la potencia de la LIO pronto permitirá corregir los errores de predicción de la potencia de la LIO, ya sea cambiando la curvatura de la lente o cambios localizados en el índice de refracción.

En nuestra clínica hemos reforzado, aumentándolas, las directrices sanitarias de higiene, seguridad y prevención del Covid-19. Por favor, si vas a pedir cita, lee nuestra Guía del paciente.