Herpes oculares (II): herpes zóster oftálmico

Herpes oculares (II): herpes zóster oftálmico
Si el tratamiento para el herpes zóster oftálmico se inicia durante las primeras 72 horas de la infección, disminuye significativamente el riesgo de neuralgia del trigémino; una complicación difícil de tratar y bastante incapacitante debido al dolor que causa al paciente

Herpes oculares: virus del herpes simple y herpes zóster

Hay dos tipos de virus del herpes: el virus del herpes simple (VHS) y el virus del herpes zóster. La semana pasada abordamos el primero en un artículo y, esta semana, el segundo: el herpes zóster.

Los 2 tipos de virus pueden ser incapacitantes si no se tratan a tiempo. El virus del herpes simple puede causar ceguera, y el virus del herpes zóster puede causar neuralgia muy dolorosa.

Herpes oculares II: herpes zóster oftálmico

Qué es el herpes zóster oftálmico. Ideas importantes

  • El herpes zóster oftálmico es una infección viral causada por la reactivación del virus de la varicela-zóster, el virus que causa la varicela: la enfermedad que casi todas las personas pasamos en la infancia.  Cuando se ha tenido la enfermedad, el virus permanece inactivo en el tejido nervioso próximo a la médula espinal y el cerebro y, años después, puede reactivarse causando el zóster.

  • De hecho, el virus se reactiva en el 33 % de las personas que han pasado la infección y, de todos los casos de zóster, en un 20 % hay afectación de la rama oftálmica del trigémino (V par craneal).

  • Aunque la mayoría de las personas que contraen herpes zóster están sanas, este herpes es más común en individuos inmunodeprimidos o que padecen alguna enfermedad.

  • Respecto al diagnóstico, la infección por herpes simple del párpado y la córnea debe diferenciarse del virus del herpes zóster, especialmente si hay súperinfección bacteriana (en algunos casos, pueden tener una apariencia similar).

  • Cuando un paciente ha tenido múltiples recurrencias de herpes zóster, debe considerarse el herpes simple.

  • Es improbable que una erupción bilateral sea herpes zóster oftálmico, ya que es excepcional que este tipo de virus afecte a ambos lados de la cara.

  • Al igual que sucede con otros virus del herpes, el virus varicela-zóster (VVZ) provoca una infección primaria (varicela) y una latencia posterior que, en algunas ocasiones, deriva posteriormente en enfermedad recurrente (culebrillas).

  • Un paciente con herpes zóster oftálmico (HZO) puede transmitir la varicela a individuos no inmunes, pero el HZO no puede transmitirse directamente a otra persona y causar HZO.

  • Normalmente, la transmisión del virus requiere contacto directo con la piel que presenta ampollas. El riesgo de transmisión se detiene cuando la erupción forma costras.

  • Los pacientes inmunocomprometidos (como los que tienen, por ejemplo, VIH / SIDA) pueden infectar con más frecuencia debido a que presentan una mayor carga viral.

  • Una persona que tiene ampollas po HZO debe evitar el contacto directo con bebés de menos de 1 mes de edad, mujeres embarazadas que no han tenido varicela e individuos con un sistema inmunitario debilitado.

  • A los 40 años, el 99,6 % de las personas tienen anticuerpos contra el virus de la varicela zóster. En consecuencia, presentan, riesgo de desarrollar recurrencias.

Infección primaria (varicela)

Herpes oculares (II): herpes zóster oftálmico

La infección primaria por VVZ aparece por contacto directo con lesiones cutáneas de VVZ o secreciones respiratorias a través de las gotitas aéreas.

  • La afectación ocular es infrecuente durante la infección primaria: solo hay pequeñas manifestaciones como conjuntivitis o lesiones vesiculares en los párpados (no suele afectar a la córnea).
  • El 33 % de los sujetos infectados se reactiva más adelante.

Clínica

El exantema de la varicela empieza en forma de máculas y progresa a pápulas, vesículas y, posteriormente, a pústulas que se secan, forman costras y dejan cicatrices.

  • La afectación ocular consiste en conjuntivitis folicular.
  • La queratitis epitelial o estromal es infrecuente.

Sintomatología

Los signos y síntomas del zóster generalmente afectan solo una pequeña parte del cuerpo. Algunos de estos signos y síntomas son:

  • Dolor, ardor, entumecimiento u hormigueo.
  • Sensibilidad al tacto.
  • Erupción cutánea de color rojo que comienza unos días después del dolor.
  • Ampollas llenas de líquido que se abren y forman costras.
  • Picor.

Algunas personas también presentan:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Sensibilidad a la. luz.
  • Fatiga
  • Por lo general, el dolor es el primer síntoma del zóster. Para algunas personas, puede ser intenso. Según dónde se localice el dolor, algunas veces puede confundirse con un síntoma de algún problema que afecte el corazón, los pulmones o los riñones. Algunas personas padecen dolor debido al zóster sin presentar la erupción cutánea.
  • Con mayor frecuencia, la erupción del zóster se presenta como una franja de ampollas alrededor del lado izquierdo o derecho del torso. A veces, esta erupción aparece alrededor de un ojo o en un lado del cuello o del rostro.
Herpes oculares (II): herpes zóster oftálmico

Herpes zóster oftálmico (HZO)

Herpes zóster oftálmico

El herpes zóster oftálmico representa la reactivación endógena del virus latente:

  • Afecta a personas sanas: generalmente, de 60 a 90 años, y a causa del debilitamiento natural del sistema inmune.
  • Es más frecuente en personas inmunodeprimidas.
  • De todos los casos con herpes zóster, en el 20 % hay afectación de la rama oftálmica del V par craneal (trigémino).

Si la punta de la nariz esta afectada por vesículas (signo de Hutchinson), el riesgo de afectación ocular aumenta al 50 %.

Clínica

  • Los pacientes, inicialmente, relatan malestar y calor, enrojecimiento y aumento de la sensibilidad de la zona afectada. Después de 2-3 días, desarrollan una erupción dolorosa.
  • Se manifiesta como una dermatitis unilateral vesicular dolorosa localizada normalmente en el tórax o la cara (V par craneal) acompañada por dolor. Las ampollas se secan y forman costras que sanan después de cuatro semanas.
  • La neuralgia puede continuar durante meses o años (el 13% de todos los casos) y la mitad de las personas mayores de 70 años aún tendrán dolor después de un año.
  • La queratitis puntiforme o dendrítica es relativamente frecuente.
  • Queratitis estromal.
  • Uveítis anterior con aumento de la presión intraocular y atrofia del iris.
  • Queratitis neurotrófica.

Otras manifestaciones menos frecuentes:

  • Coroiditis focal, vasculitis retiniana oclusiva, desprendimiento de retina y necrosis retiniana aguda.
  • Ptosis palpebral, edema orbitario y proptosis.
  • Papilitis o neuritis óptica retrobulbar.
  • Parálisis de pares craneales hasta en un tercio de los casos de herpes zóster.

Tratamiento

  • El tratamiento antivírico oral reduce la duración y, en muchos casos, la incidencia de la neuralgia postherpética, si se inicia en las 72 horas siguientes al comienzo de los síntomas.
  • Las lesiones cutáneas se tratan con compresas húmedas y pomada tópica de antibiótico
  • En caso de queratouveítis, se administran corticosteroides tópicos y cicloplejico colirio.
  • Neuralgia del trigémino: amitriptilina, gabapentina, etc., y se remite al paciente a un especialista del dolor.
En nuestra clínica hemos reforzado, aumentándolas, las directrices sanitarias de higiene, seguridad y prevención del Covid-19. Por favor, si vas a pedir cita, lee nuestra Guía del paciente.

Bibliografía

How to manage herpes zoster ophthalmicus

Stephen Tuft

Community Eye Health. 2020; 33(108): 71–72. Published online 2020 Mar 30.