El Dr. Javier Fernández García, Coordinador de la Unidad de Oculoplastia de Visioncore, nos explica en este artículo qué es la patología del párpado caído y cuál es su tratamiento.

El párpado caído, un motivo de consulta frecuente que se trata con cirugía ambulatoria

El párpado caído, médicamente denominado “ptosis« o «ptosis palpebral” (“ptosis” viene del griego y significa “caído”), es un motivo de consulta frecuente en oftalmología. Esta patología puede darse tanto en niños como en adultos, aunque las causas que la originan son distintas. En los niños, suelen ser congénitas: se debe a que el músculo que eleva el párpado no se ha desarrollado como debería, por lo que no tiene la fuerza necesaria para sustentar el párpado. En los adultos, en cambio, el párpado se cae porque el músculo que lo eleva se va soltando de su anclaje (desinserción del músculo), de manera que, a pesar de tener suficiente fuerza, al haber perdido su punto de anclaje sobre el que traccionar el párpado, no tiene una acción eficaz.
En ambos casos, el paciente acude a la consulta refiriendo que se ve los ojos de diferente tamaño, uno más pequeño que el otro, que se ve un ojo más cerrado o, simplemente, que tiene dificultad en su campo de visión porque el párpado se lo tapa parcialmente. En ocasiones, incluso detectamos que el paciente ha desarrollado mecanismos compensatorios, como la elevación de la ceja o del mentón, para tratar de mantener el campo de visión lo más despejado posible.

El párpado caído, o ptosis, en niños y adultos: qué es y cómo se trata

Cómo afecta el párpado caído a la visión

Cuando el párpado cae, el campo de visión disminuye, puesto que queda tapado; por esto es importante intervenir, generalmente, lo antes posible, ya que la única vía de solución es la cirugía (una cirugía ambulatoria, con anestesia local cuando la edad del paciente lo permite, que no dura más de 20-30 minutos).

Relación entre el párpado caído y el ojo vago en los niños

Hasta hace poco, la tendencia, en el caso de los niños muy pequeños con ptosis palpebral, y todavía en edad de crecimiento, era esperar a que alcanzaran la edad escolar antes de practicar la cirugía. El objetivo de postergar la operación era evitar una segunda cirugía posterior (cuando la cara ya está más formada).  Actualmente, se recomienda operar cuanto antes, aunque estén en edad de crecimiento, para evitar el ojo vago; incluso aunque el párpado solamente tape una pequeña parte de la pupila, ya que la visión que no se desarrolla antes de los 6-8 años es irrecuperable, incluida la visión periférica. Por este motivo, porque la ptosis palpebral detectada en niños por debajo de los 6 años puede ser una causa de ojo vago (déficit en el desarrollo visual), se recomienda, asimismo, realizar un screening a los niños de 3-4 años, aunque no se aprecie ninguna anomalía (y antes de esa edad si apreciamos alguna evidencia de la patología). En el caso de que la exploración muestre un problema de ojo vago asociado a una ptosis del párpado, va a ser imprescindible realizar una corrección de la posición del párpado para permitir que el campo de visión quede libre, consiguiendo que la visión del niño se desarrolle simétricamente en ambos ojos y sin interferencias.

Párpado caído y ojo vago: qué son y cómo se tratan

El ojo vago puede ser causado por la mencionada ptosis palpebral, así como por  un estrabismo o por un problema de graduación del ojo. En este último caso, habrá que prescribir gafas. Si las lentes no son suficientes, entonces se tapará el ojo que esté bien para forzar que el otro trabaje. El estrabismo también se intentará corregir, a veces, con el uso de gafas. Si no se corrige, se optará por la cirugía, que es muy similar a la del párpado caído: también hay que recolocar los músculos, con la diferencia que en este caso se trata de los músculos que actúan sobre el ojo, localizados en el globo ocular (según hacia dónde se desvíe el ojo del paciente, habrá que tensar en una dirección u otra para equilibrar las fuerzas).

En qué consiste la cirugía del párpado caído

Tal como mencionábamos al inicio, el tratamiento de la ptosis palpebral, independientemente de la causa, suele ser quirúrgico. Existen diferentes técnicas según el grado de la ptosis y la fuerza que tenga el músculo elevador. Todas ellas son cirugías ambulatorias y, siempre que la edad del paciente lo permita, con anestesia local. La cirugía más empleada es la reinserción o resección del músculo elevador, en la que, mediante un corte a nivel del pliegue del párpado, localizamos este músculo y lo volvemos a anclar en su posición original (en caso de ser un músculo con suficiente fuerza que ha perdido su anclaje natural; el caso más habitual en adultos) o lo tensamos acortándolo (en caso de ser un músculo con poca fuerza; el caso más habitual en niños).
Al terminar la cirugía, el paciente puede marcharse a casa con la única precaución de no frotarse los ojos y aplicarse una pomada con antibiótico y antiinflamatorio. Los puntos a nivel del pliegue del párpado se retiran a la semana, dejando una cicatriz prácticamente imperceptible al estar situada en un pliegue natural de la cara.

La cirugía del párpado caído

Paciente antes y después de la cirugía del párpado caído.

La bleferoplastia, la parte estética de la cirugía del párpado caído en adultos

En los pacientes mayores con párpado caído, suele ser habitual que, al subirles el párpado durante la cirugía, se les vea después más piel (la redundante o sobrante). Esta consecuencia de poner el párpado en su sitio les supone, generalmente, un problema estético (afecta a la mirada e impide maquillarse el ojo cómodamente, por ejemplo) y un agotamiento muscular, ya que el exceso de piel es un peso que continuamente tratan de contrarrestar intentando mantener el párpado arriba. Para evitar estas consecuencias, y a menos que al paciente no le supongan una molestia, se suele practicar una blefaroplastia durante la cirugía del párpado caído; una pequeña intervención de apenas 10-15 minutos en la que se elimina el exceso de piel.

Si tienes cualquier duda o consulta sobre este tema, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de la Unidad de Oculoplastia llamando a nuestra clínica.