La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y su tratamiento

Arriba, la Dra. Alicia Verdugo con una paciente de Perú que acudió a nuestra clínica por una degeneración macular en ambos ojos que le ha producido la pérdida de visión del izquierdo. Actualmente, le estamos tratando el ojo derecho con inyecciones intravítreas para estabilizar la enfermedad.

¿Qué es la degeneración macular asociada a la edad?

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad ocular degenerativa que afecta a la mácula, que es  la zona central de la retina  y la responsable de la visión central y de detalle; la visión que nos permite leer, conducir, diferenciar rostros o ver la televisión.

La patología provoca el deterioro progresivo de la capa que nutre y recubre la retina (epitelio retiniano) y de las células de la mácula, donde están los fotorreceptores que posibilitan la agudeza visual y la distinción de los colores.

Tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)_Clínica Oftalmológica Visioncore

Arriba, imagen de una mácula normal.

1 de cada 5 de nosotros la padeceremos al llegar a la edad de jubilación

La incidencia y gravedad de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), antiguamente llamada degeneración macular senil,  aumentan con la edad:  se presenta a partir de los 50 años y es la causa más frecuente de pérdida de visión en el mundo desarrollado y la primera causa de ceguera en personas mayores de 65 años.

La incidencia de la degeneración macular asociada a la edad entre las personas mayores de 65 años es de, aproximadamente, un 20 %, lo que significa que, en mayor o menor grado, uno de cada cinco de nosotros la padeceremos al llegar a la edad de jubilación.  Por tanto, nos encontramos ante un problema grave ante el que debemos estar preparados y tomar las medidas preventivas necesarias, como individuos y como sociedad.

A la izquierda, forma seca de DMAE; a la derecha, la forma húmeda.

Existen dos formas distintas de degeneración macular

Existen dos formas distintas de degeneración macular: la forma seca o atrófica y la forma exudativa, húmeda o neovascular. Cada una se comporta de manera diferente, por lo que su tratamiento también es distinto.

La forma seca o atrófica de degeneración macular

La forma seca de degeneración macular es la más frecuente: representa, aproximadamente, un 80 – 90 % de la totalidad de los casos.  Consiste en un daño de la retina por muerte precoz celular (apoptosis), desestructuración y pérdida del epitelio pigmentario de la retina, que es el tejido sobre el que la retina neurosensorial se apoya, y cuya función es mantener, alimentar y cuidar de esta retina sensorial.  Su deterioro, por tanto, lleva a un daño y fallo secundario de la neuroretina (la que recibe la luz y la convierte en un estímulo nervioso que hace que nuestro cerebro pueda ver).

La forma seca de DMAE aparece de forma más lenta que la exudativa, y no es tan agresiva en daño y velocidad de evolución como esta, pero puede llevar a pérdidas de visión de un 50 a un 90 %; pérdida de visión que, en su forma más evolucionada, puede impedir leer.

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y su tratamiento

La forma húmeda, exudativa o neovascular de DMAE

La forma exudativa o neovascular de DMAE es la menos frecuente: se da en 1 de cada 8-10 de los casos, pero su agresividad en pérdida de visión, velocidad de evolución y aparición, incluso en personas de 60 años, puede llevar a visiones de menos de 10 % de lo normal; por lo que puede llegar a ser causa de incapacidad laboral. La forma exudativa de DMAE supone la aparición de membranas neovasculares o vasos sanguíneos anómalos e inadecuados que invaden el epitelio pigmentado de la retina y la propia neurorretina, desestructurándolos y produciendo, en ocasiones, rezume o exudación de líquido intravascular que edematiza o humedece esos tejidos produciendo una gran alteración en la función visual.

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y su tratamiento

Sintomatología

Aunque la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) no causa dolor, sí produce una sintomatología que es necesario reconocer para acudir enseguida al oftalmólogo en caso de presentarse: como se va perdiendo la visión central, la persona nota dificultades al conducir, leer, escribir (necesita más luz) y al realizar otras actividades que requieren precisión. Además, también se altera la percepción de las distancias, las líneas rectas se ven onduladas, torcidas o entrecortadas y puede experimentarse visión borrosa en la parte central de la visión al taparse el ojo sano; una zona en la que, en fases avanzadas, puede verse una mancha oscura.

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y su tratamiento_Clínica Oftalmológica Visioncore de Barcelona

¿Cómo se puede prevenir la degeneración macular?

La prevención juega un papel muy importante: está demostrado que el tabaquismo, el colesterol, la obesidad, la hipertensión, la exposición solar, así como factores genéticos y hereditarios (tener un progenitor con la patología) aumentan el riesgo de padecer degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

Asimismo, también se ha demostrado la influencia de la alimentación: las dietas ricas en grasa animal o ácidos grasos saturados, y bajas en vitaminas, pescado azul y verduras, aumentan el riesgo.  De hecho, en los casos en que este riesgo es mayor o cuando se detecta la aparición de lesiones incipientes, está indicado el uso de complementos vitamínicos, antioxidantes, omega 3 y ciertos minerales (leer el artículo Nutrición y salud ocular: alimentos para prevenir, retrasar y tratar las enfermedades del ojo).  De modo que una dieta saludable, rica en verdura y pescado azul, y baja en grasa animal y aceites saturados, disminuirá las probabilidades de padecer DMAE.  La visita al oftalmólogo cada año, o año y medio, a partir de los 45 años nos ayudará a diagnosticar precozmente lesiones incipientes, incluso antes de aparecer pérdida de visión.

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y su tratamiento_Clínica Oftalmológica Visioncore de Barcelona

Tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad

Actualmente, para la DMAE exudativa, disponemos de fármacos y terapias: fundamentalmente, los antiVGEF (1) y, en menor grado, la terapia fotodinámica o el láser. Estos tratamientos actúan de forma muy específica contra las membranas neovasculares que desestructuran los tejidos retinianos y el epitelio pigmentado, reduciendo el daño, su velocidad de progresión y el edema en los tejidos. Por este motivo, es primordial un diagnóstico precoz: cuanto antes detengamos o actuemos contra estas lesiones, menor será el daño causado al ojo.

Los antiVGEF bloquean la progresión de las membranas neovasculares y se administran mediante inyecciones intravitreas (tratamiento ambulatorio).

Para la forma seca de DMAE todavía no existe tratamiento: únicamente se pueden recetar unos complejos vitamínicos especiales para evitar que progrese (solamente están indicados si ya existe la forma seca, no como tratamiento preventivo de la misma).

(1) El VEGF es una molécula que contribuye, en condiciones normales, a la protección de los tejidos con capilares fenestrados, como en hígado y riñón, en la reparación de heridas, en el ciclo reproductivo femenino, y especialmente protegiendo la apoptosis del tejido nervioso en condiciones de isquemia. Pero también se han observado niveles elevados de VEGF en patologías oculares en las que se produce inflamación y/o neovascularización, como ocurre en fases tempranas de la DMAE.
La isoforma 165 del VEGF-A es la más conocida en la DMAE al tener un papel proinflamatorio y provocar la proliferación y supervivencia de las células endoteliales, que son las que van a provocar la neovascularización subretiniana en este tipo de DMAE.

Las revisiones periódicas son clave para el diagnóstico precoz

Las visitas periódicas al especialista a partir de los 45 años permiten un diagnóstico precoz incluso antes de tener síntomas visuales y, por tanto, actuar lo antes posible contra esta enfermedad tan peligrosa para la visión que socava la calidad de vida de las personas que la padecen.