¿Qué son las alergias?

Hablamos de «alergia» cuando hay una reacción hipersensible de nuestro sistema inmunitario ante ciertas sustancias (alérgenos) que, siendo inocuas para la mayoría de las personas, nuestro organismo identifica como nocivas: ácaros de polvo, mohos, pólenes, el veneno de avispas y abejas, proteínas de los alimentos, fármacos, esencias de perfumes, sustancias como el látex, etc. Como respuesta a esta reacción, se producen alteraciones inflamatorias de la piel y de las mucosas que causan los diversos síntomas de las diversas enfermedades alérgicas.

 

Cuáles son las causas de las enfermedades alérgicas

Aunque nadie nace “alérgico”, hay factores genéticos que predisponen a las alergias (si uno de los progenitores es alérgico, la probabilidad de que se sea alérgico es, aproximadamente, del 50 %; si ambos lo son, la probabilidad aumenta hasta el 70 %), así como factores ambientales que actúan como desencadenantes.

 

Las conjuntivitis alérgicas

Los párpados y la conjuntiva son los que más sufren con las reacciones alérgicas. La conjuntiva es una membrana que bordea la parte interior del párpado y que se extiende sobre la esclera (parte blanca). A la inflamación de la conjuntiva como consecuencia de una alergia la denominamos «conjuntivitis alérgica».

Las conjuntivitis alérgicas forman parte de las enfermedades alérgicas atópicas, como el asma, la rinitis, la urticaria o la dermatitis atópica; enfermedades, todas ellas, que suelen manifestarse en una misma familia e individuo y que afectan a un 10-20 % de la población. Las conjuntivitis alérgicas se originan cuando un alérgeno reacciona con un anticuerpo (Inmunoglobulina E o G) produciendo la liberación de mediadores farmacológicos, los cuales causan aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos, secreción de moco, edema o inflamación de la conjuntiva.

Las alergias oculares: conjuntivitis alérgicas, causas, síntomas y tratamientos

Los síntomas de la conjuntivitis alérgica

El síntoma más frecuente es el picor en el ojo, aunque también se puede experimentar lagrimeo (exceso de lágrimas), ardor y enrojecimiento en los ojos. En los casos de conjuntivitis alérgica aguda (los más frecuentes relacionados con las alergias de estación), suele presentarse súbitamente —además del picor, dolor y lagrimeo— inflamación de la conjuntiva y de los párpados, los vasos sanguíneos se hacen muy visibles y aparecen, asimismo, síntomas nasales. En los casos severos, tal como veremos después, hay poca evidencia de inflamación, pero se da una hipersensibilidad a la luz.

 

¿Cómo se diagnostica la conjuntivitis alérgica?

El diagnóstico de la conjuntivitis alérgica se realiza fácilmente cuando se explora al paciente y se revisa su historial médico. Los exámenes detallados se llevan a cabo cuando hay dudas de si estamos delante de un caso de conjuntivitis crónica. Un examen consiste en sacar un poco de tejido de la conjuntiva y teñirlo con un tinte especial de laboratorio para eosinófilos (los eosinófilos son una clase de células blancas de la sangre que casi siempre están presentes en tejidos afectados por reacciones alérgicas). Además del diagnóstico de la reacción alérgica, es de gran ayuda tratar de identificar la sustancia que está causando la alergia (un alergólogo hará las pruebas de piel y, en algunos casos, análisis de sangre, para intentar determinar los alérgenos causantes.

 

Tratamiento

Partiendo de la base que la mejor medida para tratar una alergia es eliminar o reducir la exposición al alérgeno causante, cuando esto no es posible, probablemente, habrá que recurrir a la medicación. Como veremos después, en los casos más leves, se puede conseguir un alivio aplicando compresas frías o utilizando lubricantes, pero en los casos más severos, se administrarán medicamentos para reducir la inflamación.

 

Tipos de alergias oculares que afectan a la conjuntiva

Alergias oculares

Este tipo de alergias pueden clasificarse en leves y graves: las formas leves solo afectan a la conjuntiva, una membrana que recubre los párpados y el globo ocular; en cambio, las formas graves sí afectan a la córnea.

Formas leves (no afectan a la córnea)

  • Conjuntivitis alérgica estacional: es uno de los motivos por los que se acude más al oftalmólogo en primavera, y está causada por una reacción de sensibilidad aumentada (hipersensibilidad inmediata) mediada por anticuerpos del tipo de Inmunoglobilina E. Los desencadenantes más habituales son aéreos, como los pólenes.
  • Conjuntivitis alérgica perenne: puede afectar durante todo el año, ya que está relacionada con alérgenos de espacios interiores, como los ácaros del polvo doméstico (colchón, almohada, moquetas y alfombras), los mohos (Alternaria, Penicillium, etc.) y la descamación y pelo de los animales domésticos (por ejemplo, los epitelios de gatos y perros).

Síntomas

Habitualmente, vienen acompañadas de otras afecciones atópicas, como el asma o la rinitis alérgica. Tras estar en contacto con el alérgeno, producen un picor intenso, además de enrojecimiento ocular, lagrimeo, párpados hinchados, secreción mucosa y sensación de quemazón.

Tratamiento

La primera medida a tomar es evitar o intentar reducir la exposición al alérgeno. Convendrá, asimismo, utilizar gafas como protección y limpiar o cambiar aquella ropa de cama, colchones, alfombras, etc., donde se hayan podido acumular los alérgenos. Si los síntomas persisten, habrá que hacer uso de lágrimas artificiales, colirios antihistamínicos y antiinflamatorios, y compresas frías. Por último —y siempre bajo supervisión del oftalmólogo ya que su uso indiscriminado puede inducir a glaucoma o cataratas— puede recurrirse a colirios de corticoesteroides.

Formas graves (sí afectan a la córnea)

  • Queratoconjuntivitis vernal (de primavera): suele manifestarse en primavera y en verano, principalmente en niños (varones) con historial familiar o personal de atopia, y afecta tanto la conjuntiva como la córnea.

Síntomas

Picor, hipersensibilidad a la luz, visión borrosa y abundante secreción mucosa.

Tratamiento

En los casos más leves: colirios antihistamínicos y climoterapia (cambio a un entorno más fresco o utilización de aire acondicionado).

En los casos moderados: colirios estabilizadores de los mastocitos (cromolín sódico, lodoxamida, etc.).

En los casos severos: colirios de corticosteroides y colirios inmunomoduladores (ciclosporina).

  • Queratoconjuntivitis atópica: habitualmente, persiste durante todo el año y afecta a los adultos (un tercio de las personas con dermatitis atópica desarrolla una o más manifestaciones de querotoconjuntivitis atópica).

Síntomas

Los síntomas son muy similares a los de la queratoconjuntivitis vernal, pero hay que sumar la cicatrización conjuntival (frecuente), una mayor vascularización corneal y, en ocasiones, una asociación a cataratas.

Tratamiento

El tratamiento —al margen de disminuir el contacto con el alérgeno—es con medicamentos similares a los usados en el tratamiento de la queratoconjuntivitis vernal.

 

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