Lesiones y traumatismos oculares: lo que debes saber

Lesiones y traumatismos oculares: lo que debes saber

Los accidentes domésticos y laborales, la práctica de deporte, las agresiones físicas y los accidentes de tráfico son las causas más comunes de las lesiones y traumatismos oculares. En función de la gravedad del traumatismo y de aquello que lo haya provocado, el tratamiento puede requerir desde la prescripción de gotas oftálmicas (que debe prescribir el especialista) a una intervención quirúrgica compleja. En cualquier caso, cuando se producen lesiones o traumatismos oculares, siempre hay que acudir al oftalmólogo para que este haga una revisión ocular, ya que, incluso en las lesiones más leves, es posible que los síntomas no se presenten de inmediato y que puedan ir empeorando durante las horas posteriores a la lesión. Hay que tener presente que la demora en recibir atención médica puede resultar en pérdida permanente de la visión o ceguera.

Lesiones y traumatismos oculares

Tipos de lesiones y traumatismos oculares

Lesión por un golpe o contusión

Si nos hemos dado, o recibido, un golpe en el ojo, debemos aplicar una compresa fría para mitigar el dolor y la inflamación, pero nunca debemos ejercer ningún tipo de presión sobre el ojo ni aplicar ninguna sustancia sobre él. Aunque el golpe haya sido leve, si el ojo se pone de color negro, hay dolor o alguna anomalía en la visión, se debe acudir enseguida al oftalmólogo, ya que el golpe puede haber causado una lesión ocular importante.

Cuando el traumatismo es contuso, por ejemplo; es decir, cuando ha habido un impacto directo sobre el globo ocular, el efecto puede ser muy grave, debido a que estos traumatismos provocan un acortamiento ocular antero-posterior severo con una expansión lateral secundaria a nivel del ecuador, produciendo, subsecuentemente, lesiones en la retina como diálisis retinianas, alteración a nivel del epitelio pigmentario etc.

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Lesiones y traumatismos oculares_Clínica Visioncore Barcelona

Lesión por un objeto perforante

Cuando se produce una perforación por un objeto punzante, debemos evitar cualquier presión sobre el globo ocular, ya que existe riesgo de expulsión de contenido intraocular. Asimismo, en este tipo de lesiones cabe la posibilidad de que pueda quedar algún cuerpo extraño dentro del ojo, por lo que hay un riesgo de infección. Los traumatismos oculares por objeto perforante requieren una exploración bajo anestesia tópica.

Antes de acudir a urgencias oftalmológicas tampoco se debe intentar retirar ningún objeto que haya podido quedar en el ojo ni lavarlo con agua, y no se debe tomar ningún antiinflamatorio no esteroideo (como aspirina o ibuprofeno), ya que pueden provocar un aumento del sangrado. Lo que sí se puede hacer es colocar suavemente una cubierta protectora sobre el ojo fijándola a los huesos que lo rodean con esparadrapo.

Lesión por quemaduras químicas

La lesión química del exterior del ojo es un problema frecuente. La intensidad varía: desde irritación leve a destrucción completa de la superficie ocular, opacificación corneal y pérdida de visión.

El pronóstico visual a menudo depende de:

  • La extensión de la lesión de la superficie ocular
  • El grado de quemadura en la piel
  • Del tipo de agente causante: por su alta capacidad de penetración ocular, los álcalis ocasionan mayor daño que los ácidos, por ejemplo.
  • El tiempo de contacto de la sustancia química con el ojo.
  • El tiempo transcurrido hasta que se inicia el lavado ocular.

La evaluación inicial del oftalmólogo deberá identificar si el ojo presenta un trauma abierto adicional. En caso contrario, deberá iniciarse inmediatamente el tratamiento mediante irrigación abundante de la superficie ocular con agua o solución salina normal.

En caso de lesión por quemadura o salpicadura química siempre hay que acudir de inmediato al oftalmólogo. Lo único que se debe hacer antes de ir al especialista es lavar el ojo con abundante agua limpia.

Erosiones corneales

Las erosiones corneales se pueden producir al jugar con una mascota, por la entrada de partículas extrañas en el ojo, por el contacto con el filo de una hoja de papel, de una uña o un dedo, e incluso por el uso de lentes de contacto, y se asocian a dolor inmediato, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y molestias al parpadear.

La mayoría de las erosiones y rasguños corneales son de carácter menor y evolucionan satisfactoriamente en unos días. Normalmente, el oftalmólogo las trata con gotas oftálmicas (con esteroides para reducir la inflamación y disminuir el riesgo de cicatriz o con gotas lubricantes para aliviar los síntomas) o antibiótico (nunca se deben comprar colirios en la farmacia que no hayan sido recetados por el especialista). No obstante, es muy importante distinguir entre una erosión corneal “limpia”, que normalmente tiene bordes bien definidos y poca o ninguna inflamación asociada, y una úlcera corneal verdadera.

Lesión por la entrada de cuerpos extraños

Cuando entran partículas de polvo o arena en el ojo, normalmente, este las elimina con el parpadeo y el lagrimeo. No obstante, si se trata de metal o vidrio, por ejemplo, las consecuencias pueden ser más graves.

El oftalmólogo hará el reconocimiento de la presencia de cuerpos extraños conjuntivales o corneales mediante la exploración del ojo con una lámpara de hendidura (es la manera óptima de realizar esta exploración), y retirará las partículas con una pinza, una hemostera, una espátula roma o una aguja.

Aunque en estos casos siempre hay que acudir al oftalmólogo, la persona debe enjuagar su ojo con agua pura o con una solución salina y parpadear (para intentar eliminar el cuerpo extraño), pero no debe frotarse el ojo (aumentarían las erosiones lineales verticales finas que son características de los cuerpos extraños retenidos en el párpado) ni tocarlo con ningún objeto.

Quemaduras térmicas (calor)

Las planchas del pelo son una causa frecuente de quemaduras corneales en el hogar. Afortunadamente, suelen ser quemaduras limitadas al epitelio y, en general, solo requieren un breve período de tratamiento con antibióticos y ciclopléjicos.

En cuanto a las llamas, normalmente, el cierre reflejo del párpado y el alejamiento del fuego suelen limitar los daños que se producen en el globo ocular.

Respecto a las quemaduras producidas por un metal fundido que ha entrado en contacto con el ojo, lo más habitual es que causen lesiones corneales que provocan cicatrización permanente.

Exposición a los rayos ultravioletas

El epitelio corneal es muy sensible a las lesiones producidas por las radiaciones ultravioleta. Los síntomas suelen presentarse unas horas después de la exposición y con dolor. La lesión suele ser autolimitada, cicatrizando el epitelio en 24 horas.

Las causas más frecuentes de estas lesiones son la exposición sin protección adecuada a la luz solar o a la soldadura. El tratamiento consiste en la oclusión para minimizar las molestias por el movimiento palpebral y cicloplejía. Si las molestias son intensas, serán necesarios los analgésicos sistémicos.

Lesiones y traumatismos oculares: lo que debes saber

Los traumatismos del iris y la cirugía de reconstrucción iridiana

El iris es un tejido delicado que, con frecuencia, queda dañado cuando se producen traumatismos oculares. En estos casos, se hace necesaria la cirugía de reconstrucción iridiana; una cirugía que, en ocasiones, puede ser compleja, por lo que debe ser realizada por un cirujano experto. En este artículo el Dr. Hugo Blasco, especialista en este tipo de cirugías, nos explica en detalle los principales traumatismos del iris, por qué es tan importante intervenir y en qué consisten las respectivas cirugías.