Mirar fija y directamente el sol sin la protección adecuada puede causar pérdida de visión irreversible, e incluso ceguera

Algunas personas, sobre todo algunos jóvenes, no saben que mirar fija y directamente al sol sin la protección adecuada puede causar maculopatía solar; un daño ocular que produce pérdida de visión irreversible y, en los casos más graves, ceguera.

Maculopatía solar: nunca mires fija y directamente al sol

La mácula de la retina es la parte más importante para la visión

La mácula es la parte central de la retina, la más sensible y, en lo que respecta a la visión, la más importante: de ella depende la agudeza visual y que obtengamos la definición de las imágenes. Es decir, la visión central que nos permite leer, conducir y apreciar con precisión los detalles de las imágenes, así como los colores, depende de la mácula. Si miramos directamente al sol sin utilizar las gafas adecuadas (con lentes que proporcionen los filtros necesarios de protección), nos exponemos a que los rayos ultravioletas produzcan una quemadura en la mácula; o sea, una lesión grave en los fotorreceptores de la retina.

Maculopatía solar: nunca mires fija y directamente al sol

También hay que proteger los ojos al mirar superficies que reflejan los rayos del sol

Asimismo, los rayos ultravioletas también pueden provocar lesiones en la mácula (maculopatía solar o predisposición a una degeneración macular asociada a la edad) si miramos la arena, la superficie del agua del mar o la nieve sin la debida protección, ya que estas superficies reflejan los rayos del sol. Del mismo modo, tampoco debemos olvidar que al hacer deporte al aire libre y al conducir estamos igualmente expuestos, sobre todo, en los meses de verano.

Maculopatía solar: nunca mires fija y directamente al sol

Caso clínico de una maculopatía solar en un paciente joven

Hace unos días, atendimos en nuestra clínica a un chico que había fijado su mirada en el sol durante 20 minutos sin ningún tipo de protección. Este paciente desconocía los riesgos que esto entraña para la visión. Como en estos casos la persona no suele experimentar dolor, en un principio no acudió al oftalmólogo. Sin embargo, a medida que transcurrieron los días notó que estaba perdiendo visión (aunque el principal síntoma de la maculopatía solar es la pérdida de visión, algunos pacientes también relatan molestias en el ojo).

Maculopatía solar: nunca mires fija y directamente al sol

Le realizamos una tomografía de coherencia óptica de la mácula (OCT de la mácula) porque esta prueba permite objetivar la retinopatía fototóxica: es decir, el especialista puede observar hasta los mínimos cambios oftalmoscópicos. Como podéis ver en el vídeo de abajo, la OCT mostró una lesión de los fotorreceptores y del epitelio pigmentario retiniano (la curva o depresión que se aprecia).

En las imágenes de la prueba del fondo del ojo que también le realizamos al paciente (imágenes de arriba) se puede observar un área hiperpigmentada rodeada de un halo hipopigmentado.

Tratamiento de la maculopatía solar

Como hemos mencionado anteriormente, durante la primera fase de la maculopatía solar la persona no suele presentar síntomas. Sin embargo, esto no significa que no deba acudir lo antes posible al oftalmólogo: a pesar de que la retina dañada no se puede recuperar, sí se puede detener la evolución de la maculopatía si se inicia el tratamiento enseguida.

Maculopatía solar: nunca mires fija y directamente al sol

Prevención de la maculopatía solar

Siempre que nos expongamos a la radiación solar debemos utilizar gafas de sol homologadas que filtren la luz ultravioleta. En el artículo Cómo proteger los ojos del sol: lo que debes saber encontrarás la información sobre los distintos tipos de filtros que existen y la radiación que absorbe cada uno de ellos, además de información sobre otros riesgos a los que exponemos nuestros ojos cuando no los protegemos adecuadamente del sol. ¡Recuerda que la prevención es la mejor manera de cuidar tu salud ocular!