Covid-19: urgencias oftalmológicas y transmisión ocular del virus_Clínica Oftalmológica Visioncore

Covid-19: consultas y urgencias oftalmológicas

Nuestra clínica oftalmológica ha implementado todas las recomendaciones establecidas por las autoridades sanitarias relacionadas con el COVID-19. Entre ellas, hemos pospuesto todas las consultas y cirugías no urgentes para velar por la seguridad de nuestros pacientes y la de nuestros empleados.

Resolvemos sus consultas sin que tenga que moverse de casa

Aunque, mientras dure el confinamiento, las personas no deben acudir a las instalaciones de la clínica, nuestro equipo médico sigue atendiendo cualquier consulta y los casos de urgencias por otras vías, sin la necesidad de que los pacientes tengan que moverse de casa. Estas vías siguen las indicaciones de la Generalitat encaminadas a ofrecer alternativas adecuadas para reducir los desplazamientos y el riesgo de contagio.

  1. Puede llamarnos al 933 906 139 las 24 horas del día para que atendamos su consulta.
  2. Puede llamarnos las 24 horas por WhatsApp clicando en el icono que verá en la versión de nuestra página web para teléfonos móviles.
  3. Puede escribirnos un correo electrónico a: info@visioncore.es

Seguimos atendiendo los casos de urgencias previa llamada

  1. Si tiene una urgencia oftalmológica, la atenderemos previa llamada telefónica al 933 906 139.
Covid-19: urgencias oftalmológicas y transmisión ocular del virus

Coronavirus e infecciones oculares

Desde que en diciembre de 2019 se declararon en China los primeros casos de COVID-19, tan solo ha habido informes anecdóticos de infección ocular, y las implicaciones oculares de las infecciones por este virus todavía no han sido estudiadas ampliamente. No obstante, sí existen por el momento las siguientes evidencias:

  • Las secreciones conjuntivales y las lágrimas de pacientes con infección por COVID-19 pueden contener ARN del virus.
  • Menos del 1% de los pacientes con la infección tienen conjuntivitis, pero estos pacientes pueden presentar un riesgo mayor que aquellos que no tienen síntomas oculares.
  • Los profesionales de la salud deben asumir que los fluidos oculares de todos los pacientes son potencialmente infecciosos, por lo que deben extremar la protección ocular al tratarlos.

Cómo se transmite el coronavirus

El coronavirus se propaga fácilmente y, además, las personas infectadas pueden transmitirlo antes de que presenten síntomas e incluso siendo asintomáticas. Esta facilidad de transmisión es la que ha causado que el coronavirus haya devenido en una pandemia mundial.

La principal vía de transmisión es por vía aérea, a través de las pequeñas gotas que expelen las personas infectadas cuando estornudan o tosen. Otra vía de contagio es tocarse la boca, los ojos o la nariz tras tocar superficies contaminadas.

Asimismo, todo indica que el coronavirus también se transmite por gotitas respiratorias a la conjuntiva y, por tanto, la conjuntivitis podría ser la primera manifestación del COVID-19 (lo explicaremos más adelante).

Medidas preventivas

Debido a la alta capacidad de transmisión del virus, es absolutamente necesario:

  • Lavarse las manos frecuentemente con jabón.
  • Guardar una distancia de seguridad de 1 metro y medio entre las personas.
  • No tocarse los ojos, la nariz ni la boca sin haberse lavado previamente las manos.

Periodo de incubación

El período de incubación de COVID-19 es de 2 a 14 días, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Síntomas de la infección por coronavirus

Los principales síntomas son fiebre (89 % de la población afectada), tos (68 %) y dificultad para respirar (19 %), pero la infección por coronavirus también puede manifestarse con:

  • Fatiga (38 %)
  • Producción de esputo (34 %)
  • Dolor de cabeza (14 %).
  • Dolor de garganta (14 %)
  • Dolor articular o muscular (15 %)
  • Escalofríos (11 %)
  • Congestión nasal (5 %)
  • Náuseas o vómitos (5 %)
  • Diarrea (4 %)
  • Conjuntivitis (1 %)
  • Expectoración de sangre (1 %)

Evidencias de infección del tejido ocular por coronavirus

La evidencia actual sugiere infección humana del tejido ocular por coronavirus, por lo que esperamos futuras investigaciones que vayan mejorando nuestra comprensión sobre el comportamiento de este virus en este sentido.

Actualmente, contamos con las siguientes evidencias:

  • Los coronavirus son capaces de producir un amplio espectro de manifestaciones oculares en animales, como conjuntivitis, uveítis anterior, retinitis, etc., por lo que es muy posible que tenga implicaciones oculares.
  • Los hallazgos de algunos estudios sugieren que puede estar presente en las lágrimas, por lo que se está enfatizando la necesidad de tomar las debidas precauciones para prevenir la transmisión a través de los tejidos y secreciones oculares.
  • Entre los escasos informes que todavía existen sobre la afección ocular por este virus, cabe destacar los siguientes:
    • El 22 de enero del 2020, Guangfa Wang, experto en neumonía, desarrolló conjuntivitis durante la inspección en Wuhan. Posteriormente, fue diagnosticado como positivo.
    • A principios de enero del 2020, el Dr. Li Wenliang, oftalmólogo del Hospital Central de Wuhan, contrajo COVID-19 de un paciente con glaucoma asintomático, y falleció un mes más tarde por esta causa.
    • En el 2003, el coronavirus del SARS se aisló de las muestras de lágrimas de los pacientes con SARS. Por tanto, es posible que el nuevo coronavirus también esté presente en las lágrimas de los pacientes con COVID-19.
    • En un estudio de 30 pacientes hospitalizados por COVID-19 en China, se observó que uno tuvo conjuntivitis. Se da la circunstancia que solo este paciente tenía el virus en sus secreciones oculares. Por tanto, cabe concluir que el coronavirus puede infectar la conjuntiva y causar conjuntivitis, y que las partículas del virus están presentes en las secreciones oculares.
    • La conjuntivitis, aunque es poco común (1 %), podría ser el primer síntoma de presentación de COVID-19, antes de la aparición de otros síntomas como tos y fiebre.

Sin embargo, hasta hoy, todavía no está claro cómo el coronavirus puede terminar en las lágrimas. Las teorías propuestas incluyen:

  • Que la conjuntiva es el sitio de inoculación directa del coronavirus de las gotitas infectadas.
  • La migración de la infección del tracto respiratorio superior a través del conducto nasolagrimal e, incluso, la infección hematógena de la glándula lagrimal.

Recomendaciones para evitar la transmisión ocular

Los expertos, basándose en la experiencia del MERS-CoV y SARS-CoV, han hecho una serie de recomendaciones para la protección personal que incluye gafas, careta o escudo facial para la protección contra la transmisión ocular del coronavirus.

Sin duda, a medida que evolucione la epidemia y vayan realizándose investigaciones, podremos tener una mejor comprensión del virus y de su relación con el ojo que nos permitirá confirmar su capacidad para infectar el tejido ocular y sus mecanismos patogénicos. Esta comprensión, además de ayudar a establecer las medidas de control, también nos proporcionará información sobre la viabilidad de usar tejido ocular, e incluso lágrimas, como medio diagnóstico. Mientras tanto, los oftalmólogos y otros trabajadores de la salud deben estar en alerta sobre esta vía de transmisión del coronavirus y actuar con precaución para evitar la posible transmisión a través del tejido ocular.

Lentes de contacto y coronavirus

Hasta la fecha, no hay estudios que demuestren:

  • Que los usuarios de lentes de contacto tengan mayor riesgo de contagiarse que los que usan gafas.
  • Que las personas deban evitar el uso de lentes de contacto.
  • Una correlación entre la propagación del coronavirus y el uso de lentes de contacto.
  • Infección por coronavirus relacionada con el uso de lentes de contacto.

No obstante, si como hemos expuesto anteriormente tenemos evidencias de que el virus puede aislarse de la conjuntiva y de las lágrimas, y de que puede transmitirse a través de estas vías, es necesario hacer las siguientes recomendaciones:

  • Siempre que sea posible, sustituya el uso de lentes de contacto por gafas.
  • Si no es posible prescindir del uso de lentes de contacto, se recomienda:

2.1 Uso de lentes de contacto de uso diario.

2.2 Lavado de las manos previa a la inserción o extracción de las lentes de contacto de uso diario.

2.3 En caso de usar lentes de contacto no desechables, cada día debe desinfectarlas con peróxido de hidrógeno.